Hace más de veinte años, empresas mexicanas nos unimos bajo la agrupación IDAQUIM a partir de una visión compartida para impulsar el desarrollo del sector agroindustrial a favor de México y de su campo, a través de la proveeduría de más de decenas de productos clave derivados del maíz amarillo.

¿SABÍAS QUE EL MAÍZ AMARILLO ESTÁ PRESENTE EN DONDE MENOS TE LO ESPERAS?

Proveemos decenas de productos derivados del maíz amarillo, los cuales a su vez se utilizan para la elaboración de miles de productos en las industrias panadera, confitera, de alimentos y bebidas, cervecera y farmacéutica, entre otras.
De hecho, en los pasillos del supermercado podrás encontrar hasta 30 mil productos que contienen derivados del maíz amarillo, de los cuales al menos 20 son fundamentales para más de 9 cadenas productivas.
¿quiénes
somos?
Somos un conjunto de empresas mexicanas que buscan hacer frente a los retos que plantea la modernización del sector agroindustrial en México.
En nuestro país, la industria del maíz amarillo es una de las que ofrecen mayores oportunidades para el desarrollo de las cadenas agroindustriales.



DURANTE LOS ÚLTIMOS 10 AÑOS, LAS EMPRESAS QUE CONFORMAN IDAQUIM HAN INVERTIDO APROXIMADAMENTE 500 MILLONES DE DÓLARES EN MÉXICO PARA:

ADOPTAR TECNOLOGÍA DE PUNTA


IMPULSAR EL DESARROLLO DE LOS PROVEEDORES NACIONALES



CREAR MILES DE EMPLEOS




Nuestra industria tiene la capacidad para transformar más de 2.5 millones de toneladas anuales de maíz amarillo. Además, generamos una derrama económica directa entre los productores nacionales superior a 150 millones de dólares.
En IDAQUIM sumamos esfuerzos con productores y autoridades para abastecer, con grano local la demanda nacional de derivados de maíz amarillo.

Colaboramos con SAGARPA, las comunidades y la industria, para impulsar el programa de Agricultura por Contrato (AxC), que contribuye a la productividad y la autosuficiencia del campo mexicano.

Las ventajas de éste programa contemplan brindar certidumbre comercial y jurídica tanto a productores como a la industria; eliminar la necesidad de intermediarios en la cadena de compra-venta; y fijar un precio piso por tonelada, proporcionando la obtención de un ingreso adecuado para los productores.